lunes, 22 de febrero de 2016

¿Conoces las zonas vinícolas españolas?

España es uno de los mayores productores de vino a nivel mundial. Si contamos el mosto no fermentado, nuestro nivel de producción superó en 2013 a Italia y Francia, colocándonos como primer productor del mundo por volumen (en segundo lugar si sólo contabilizamos el vino); somos también el primer exportador en número de litros vendidos, aunque ocupamos el tercer lugar si lo que tenemos en cuenta es el valor de dichas exportaciones. Más triste resulta el ranking de precio medio por litro, donde ocupamos el puesto número 11, vendiendo más barato que Argentina, Chile, Sudáfrica o Portugal, entre muchos otros. Aún tenemos mucho que mejorar en la percepción exterior del valor de nuestros vinos, así como reducir la exportación de granel a cambio de más vino de calidad.


Pero en lo que somos líderes mundiales indiscutibles es en superficie plantada de viñedos. Algo que no extraña tanto si echamos un vistazo a este mapa visual de la producción vinícola nacional. ¿Sabías que había tantas zonas vinícolas diferentes en nuestro país?


Porque lo cierto es que casi todo el mundo sabría situar geográficamente los vinos de Rioja, Ribera del Duero o Jerez, pero probablemente muy pocos sabríamos ubicar las zonas productoras de Méntrida, Yecla, Cigales o Plà de Bagés, por mencionar unas cuantas. Es posible que incluso mucha gente no haya oído hablar nunca de alguna de ellas. Un hecho que puede resultar algo triste, pero que no es sino el resultado de muchos años de considerar que en España sólo se hacían vinos de calidad en Rioja y Ribera. O en Rueda, si hablamos de blancos. Porque ni de Jerez nos acordamos, lugar de producción de unos vinos únicos y considerados entre los mejores del mundo…

La realidad es que hoy en día la calidad de los vinos producidos en España no está ligada a unas pocas denominaciones de origen: hoy se hacen buenos vinos en todas partes de España. Y malos también, todo hay que decirlo. Lo peor del caso es que, tal como está hecha la normativa, a menudo el sello de la D.O. no es ninguna garantía de un determinado nivel de calidad, bastando con cumplir algunos criterios más o menos generalistas (como utilizar un determinado tipo de uva) para conseguir la acreditación independientemente de que el vino producido sea una delicia o un brebaje imbebible.

Pese a todo, resulta muy difícil y lento borrar de la conciencia colectiva nacional esa idea de que en España Rioja y Ribera son sinónimos de calidad, y el resto “vino barato” (y, por tanto, malo). No ayuda nada a esta percepción que en buena parte de los establecimientos hoteleros de nuestra tierra aún te pregunten, si pides un vino tinto, “¿Rioja o Ribera?”, como si no hubiera otros. Si pides blanco no hay pregunta: te ponen un Rueda.

Os invitamos a que dejéis de lado los prejuicios: hoy se encuentran vinos maravillosos a lo largo y ancho de toda la geografía española. De hecho, nos aventuraríamos a declarar que la mayor parte de los vinos más modernos y originales se están elaborando en estos momentos fuera de las zonas más tradicionales, a menudo aún demasiado ancladas en el pasado. Por otra parte, ligarse a las denominaciones de origen más famosas en ocasiones sólo lleva a pagar más por toda esa fama asociada (por supuesto, en todo hay excepciones).

Si no conoces aún las maravillas que hoy se elaboran en lugares como El Bierzo, Yecla, Costers del Segre o incluso en los alrededores de Madrid, por ejemplo, te animamos a que explores la sección de vinos de Delicias Ibéricas, utilizando nuestro menú por zonas vinícolas. Hemos realizado una cuidadosa selección de algunos de los vinos más interesantes por su singularidad y su magnífica relación calidad-precio. Una forma excelente de descubrir que hay mucha vida más allá de las denominaciones de origen de siempre…

martes, 2 de febrero de 2016

Confirmado científicamente: la copa importa, y mucho, cuando bebemos vino

En realidad, todos los aficionados al vino lo sabíamos: no sabe igual (ni parecido) el mismo vino tomado en una buena copa o en un vaso. Vale, comparar con un vaso es irse al extremo, me diréis, pero la verdad es que tampoco se aprecian del mismo modo los sutiles aromas del vino en una buena copa de un tamaño adecuado que en otra no tan buena…

Ya hace algún tiempo os hablábamos en este mismo blog de la importancia de la copa en la degustación del vino, y en cómo seleccionar la más adecuada para cada uno: las diferencias entre las copas para blanco o para tinto, los mitos alrededor de las copas para espumosos, etc. Sí, todo esto ya se sabía hace tiempo, de forma puramente empírica: probando, catando y descubriendo con qué copa se disfruta mejor del vino. Luego se buscaba una explicación lógica a ese resultado, pero era la subjetividad de la cata la que decidía qué copa era “la buena”. Si hasta se hacen “catas de copas”, catando el mismo vino en copas diferentes para detectar las diferencias de una a otra…

Pues bien, un reciente estudio científico llevado a cabo en el Instituto de Biomateriales y Bioingeniería de la Universidad Médica y Dental de Tokio, ha corroborado de forma objetiva lo que ya sabíamos gracias a nuestros subjetivos sentidos. Estos científicos desarrollaron una “cámara olfativa”, que detectaba la forma en la que las moléculas de etanol escapan de diferentes vasos y copas. La información obtenida, y presentada de forma gráfica, demuestra claramente cómo el etanol se concentra en forma de aro en el borde de la copa, de forma más marcada en las copas más apropiadas para la degustación del vino: las que se cierran en su abertura. Esto permite que, al ir a beber, la nariz se introduzca por la zona donde menos concentración de alcohol hay. Esto permite que se aprecien así mejor los aromas del vino, sin interferencia del propio olor del alcohol.


No es ésta, por supuesto, la única razón que hace unas copas mejores que otras. Ya hablábamos en ese otro artículo de la importancia del tamaño, por ejemplo, y extensos estudios realizados por fabricantes de copa como Riedel han llegado a determinar incluso qué copas son mejores para cada variedad de uva. No, quizás estos japoneses no han llegado a hilar tan fino: al fin y al cabo son científicos, no enólogos. Pero han demostrado de forma gráfica y fehaciente lo que ya sabíamos: que la copa sí importa. Y mucho.

miércoles, 27 de enero de 2016

3 vinos españoles encabezan la lista de los mejores del mundo por relación calidad-precio

Los vinos españoles están de enhorabuena una vez más. Con el cierre del año, “The Wine Advocate”, la publicación del crítico de vinos más famoso del mundo, el denominado “gurú de los vinos” Robert Parker, ha publicado su lista (o mejor sería decir “sus listas”, ya que las hay en diversas categorías) con “lo mejor de 2015”.

Pues bien, la lista a menudo más valorada por los aficionados, la dedicada a los vinos con mejor relación calidad-precio, está copada en sus primeros puestos por vinos españoles: los tres mejores entre los seleccionados son vinos producidos en nuestro país. Aunque los vinos españoles siempre han estado bien representados en esta lista de “best value” de Robert Parker, es la primera vez en la historia que los tres primeros puestos de la lista están ocupados por nuestros vinos.


El primero de ellos, el ganador absoluto para Parker, es Pruno, el vino de Finca Villacreces (Ribera del Duero) que es ya un habitual de esta lista y que ya ocupó este mismo primer puesto mundial en el año 2010, cuando el crítico norteamericano lo calificó como “un pequeño Vega Sicilia”. Sin duda, Robert Parker se sorprende año tras año de que tanta calidad pueda comprarse por menos de 10€, como ya declaró en su momento: “Normalmente, uno estaría dispuesto a pagar de 75 a 150 dólares por un vino como éste, pero esta joya puede ser tuya por 20 dólares o menos. Además, podrás guardarlo durante una década”. Un vino de Tempranillo y Cabernet Sauvignon con 1 año de crianza en barricas de roble que en realidad puedes comprar por mucho menos de 20$ en nuestra tienda: por sólo 9,55€.

En la segunda posición y con 94 puntos Parker tenemos Solanera 2013, de Bodegas Castaño, un tinto de Yecla en cuya elaboración predomina la Monastrell, complementada con pequeños porcentajes de Garnacha Tintorera y Cabernet Sauvignon. Un reconocimiento a esta magnífica bodega que también elabora los magníficos Detrás de la Casa o Viña al Lado de la Casa que puedes encontrar en Delicias Ibéricas.

Bodegas Borsao, otro de los clásicos favoritos de Parker en sus listas de mejor relación calidad-precio, ocupa el tercer puesto con su Tres Picos, un vino que ya ha recibido los elogios del norteamericano en anteriores añadas. Monovarietal de Garnacha con 5 meses de crianza en barrica de roble y elaborado en Campo de Borja, Tres Picos ha recibido multitud de elogios a lo largo de los años, como por ejemplo encabezar la lista mundial de mejor vino de Garnacha por relación calidad-precio según Wine-Searcher en 2013.

En fin, todo un reconocimiento para el viñedo español, a través de unos vinos que llevamos tiempo recomendando en Delicias Ibéricas. ¿Los conoces ya…?

Comprar Borsao Tres Picos