lunes, 28 de septiembre de 2015

Tostadas de pan de semillas con crema de castañas al brandy

¿Qué habría sido de nuestra infancia sin las “cremas untables”? Si en Estados Unidos, según vemos en series y películas, no podrían vivir sin la mantequilla de cacahuete, en España durante muchos años ha sido inconcebible pensar en una infancia sin meriendas de pan con Nocilla. Con los años y la globalización nos llegó el producto original, la Nutella de Ferrero, que hoy convive con la imitación patria que durante décadas considerábamos única, junto con multitud de marcas blancas que han ido surgiendo con mayor o menor fortuna.

Lo que está claro es que la crema de cacao con avellanas es una exquisitez  a la que muchos no queremos renunciar ni siquiera de adultos, aunque sea solamente de vez en cuando. Pues bien, hoy os traemos una alternativa diferente, más “adulta” si queréis verlo así, pero tan exquisita como la Nocilla de nuestras meriendas infantiles: la mermelada, o mejor diríamos crema, de castañas al brandy. Una especie de delicioso “marron glacé” para untar, con el toque aromático extra que le otorga el licor.

Con una textura similar a la crema de cacao con avellanas, se trata de un producto delicioso, delicado y lleno de aromas. Aromas y sabor que alcanzan la cumbre de la exquisitez cuando la combinamos con un buen pan de semillas: una tostada de este pan untada con esta crema de castañas al brandy es como la versión adulta de la deliciosa Nocilla de nuestra infancia: menos dulce, y con aromas más complejos, más “adultos”, pero tan deliciosa o más si cabe que aquellas meriendas de intenso sabor a chocolate. Un desayuno o merienda “adultos” de verdadera fiesta.


Untada sobre pan corriente o sobre galletas también está deliciosa, así como para acompañar unas crêpes, pero de las combinaciones que hemos probado, la del pan de semillas es sin duda alguna la vencedora. ¡Qué delicia para empezar el día, o como merienda en una de estas tardes del otoño que acaba de entrar!

Nos queda probarla como relleno de unas empanadillas dulces, donde creemos que puede dar también un resultado extraordinario. Quizás incluso añadiéndole a ese relleno pequeños trocitos de frutos secos. ¿Se anima alguien a probarlo y contárnoslo…?