martes, 10 de febrero de 2015

Los chutneys. Qué son y cómo usarlos.

Chutney de tomate, manzana y pasas
Al contrario de lo que sucede en otros lugares como Inglaterra o Estados Unidos, donde son muy populares, en nuestro país los chutneys son aún grandes desconocidos. De hecho, las preguntas que más nos hacen en Delicias Ibéricas sobre nuestros productos, suelen ir relacionadas con los chutneys, qué son y cómo consumirlos.

Bien, debemos decir que es complicado describir un chutney si nunca se ha probado, ya que se trata de un producto diferente a cualquier otro de uso habitual en nuestra cocina. Se trata de una especie de híbrido entre salsa y guarnición que puede tener innumerables usos, tantos como se nos ocurran, pero que habitualmente suele servir como acompañamiento de carnes, pescados, asados y fiambres.

De origen indio, los chutneys “colonizaron” Europa a través de los ingleses, que se aficionaron rápidamente a este producto de su antigua colonia, trasladándolo a su país natal. A partir de aquí se extendería rápidamente por el mundo anglosajón (especialmente Estados Unidos) y secundariamente por el resto del mundo.

Los chutneys son tan variados que resulta difícil dar una idea general de su composición o sabor, pero podemos decir que suele tratarse de una mezcla de frutas o vegetales variados, con especias tanto dulces como picantes, aceite y vinagre. Como consecuencia del uso de estos dos últimos ingredientes, algunos recuerdan un poco a nuestra vinagreta, aunque con otros sabores… pero también hay otros chutneys en los que el toque de vinagre es mucho menos perceptible, pareciendo más bien una salsa afrutada. También podríamos decir que los chutneys suelen ser agridulces, pero de nuevo hay grandes diferencias entre unos y otros… como las hay, también en cuanto a su “agresividad”, pues los podemos encontrar desde muy picantes (los auténticos chutneys de la India suelen tender a serlo) hasta chutneys totalmente dulces, pasando por todos los grados posibles.

Chutney de higos con mango
También sus texturas son variadas, y si bien es habitual encontrar chutneys repletos de trocitos de frutas y verduras (con un aspecto como de “macedonia fina”), los hay también de textura tipo salsa o puré, y otros con un aspecto más próximo a una guarnición de verduras salteadas.

Como consecuencia de toda esta variedad de ingredientes, texturas y sabores, el uso que puede darse a los chutneys es casi infinito, y depende mucho de la imaginación de cada uno. En general, suelen ir muy bien como guarnición de platos de carnes y pescados a la plancha, y algunos resultan excelentes como complemento de carnes asadas tipo rosbif o similares, pero también resultan muy originales participando en la preparación de entrantes, aperitivos, sándwiches o bocadillos. Algunos chutneys más agridulces o ligeramente picantes combinan muy bien con quesos fuertes (azules o similares), pudiendo prepararse con ellos unos canapés muy originales y repletos de sabor. Y con otros se puede jugar, al igual que con las mermeladas, combinándolos con quesos de diferentes tipos, patés y foies.

¿Y en cuanto a la temperatura de consumo? Pues de nuevo tenemos flexibilidad, pudiendo servirse tanto tibios como fríos; depende, en buena medida, de la temperatura del alimento al que acompañen. Si van a servirse con una carne o pescado calientes, recomendamos servir el chutney tibio, para evitar un contraste de temperaturas algo desagradable, mientras que si vamos a acompañar un queso o fiambre, resultará más apropiado utilizar un chutney frío (aunque siempre conviene atemperarlo un poco a temperatura ambiente, y no servirlo recién sacado del frigorífico).

Y ya que hablamos de temperaturas, otro producto con el que los chutneys combinan maravillosamente son los fiambres o las carnes frías en general. Acompañando unas chuletas de Sajonia, unas lonchas de carne asada fría, un sándwich de rosbif o de fiambre de ternera, o un bocadillo a base de pechuga de pollo fría, muchos chutneys son el acompañamiento perfecto.

En fin, como decíamos al principio, es difícil dar una idea general de qué son o cómo usar los chutneys, pues se trata de todo un mundo de posibilidades tan amplias como el de las salsas. O más, si tenemos en cuenta que aquí, aparte de con sabores, tenemos también la posibilidad de jugar con texturas y, por tanto, de llegar a utilizarlos como guarnición. Por todo ello, aunque no se trate de un producto habitual en nuestra  gastronomía, merece la pena descubrirlos: puede que descubráis todo un nuevo mundo de posibilidades y de nuevas recetas y combinaciones de sabores sin más esfuerzo que abrir un  tarro…


Descubre los chutneys artesanos, originales y 100% naturales que tenemos en Delicias Ibéricas. Unos chutneys diferentes, con un toque mediterráneo:

Chutney de tomate, manzana y pasas: agridulce y ligeramente picante, ideal con carnes asadas, fiambres, pescados azules y quesos fuertes.

Chutney de higos con mango: cremoso, sutil, dulce y perfumado… Perfecto con pescados a la plancha y con todo tipo de quesos.

Chutney de tomate a la hierbabuena: intensamente aromático, un acompañamiento muy versátil que combina con carnes (ideal para barbacoas), pescados, pollo, fiambres, quesos… o incluso como un rico y exótico sustituto del tomate frito en platos de pasta y guisos.

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